
Un agente no es un chatbot con dos personalidades: son empleados distintos, con encargos distintos. En esta planta hay dos, y se ven sus fichas: el de piso, con la etiqueta Gemba que le da manos para operar la planta, modelo rápido y temperatura 0.7; y el analista, sin esa etiqueta —no toca la planta, y no puede aunque se lo pidas—, modelo grande y temperatura 0.3, porque de un analista no se quiere creatividad. Cada uno con su encargo escrito en español y su propio buzón: lo que le llega a uno no lo ve el otro, y la respuesta llega a tu correo. Grabado sobre Monteluna Manufacturing (datos de demostración).
Un agente no es un chatbot con dos personalidades: son empleados distintos, con encargos distintos. En esta planta hay dos, y se ven sus fichas: el de piso, con la etiqueta Gemba que le da manos para operar la planta, modelo rápido y temperatura 0.7; y el analista, sin esa etiqueta —no toca la planta, y no puede aunque se lo pidas—, modelo grande y temperatura 0.3, porque de un analista no se quiere creatividad. Cada uno con su encargo escrito en español y su propio buzón: lo que le llega a uno no lo ve el otro, y la respuesta llega a tu correo. Grabado sobre Monteluna Manufacturing (datos de demostración).